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Las Chapoleras: El Corazón de la Tradición y Cultura del café

Las Chapoleras: El Corazón de la Tradición y Cultura del café 

Con una industria tan preocupada por las apariencias, por los ¨me gusta¨ y los ¨seguidores¨, por los procesos innovadores y por el valor comercial del café, es fácil dejar en la sombra de los cafetales a las personas más importantes de toda la cadena de producción. Tan en la sombra están, que en países como el nuestro ni siquiera tienen un nombre. Aquí en México, solo son recolectoras; pero en Colombia, son las CHAPOLERAS, y de ellas hay que hablar con mucho respeto  

La chapola es la plántula de café, pero también es una mariposa que regularmente habita y poliniza los cafetales. Esta mariposa dió nombre a las mujeres campesinas que vestidas con una blusa, una falda blanca de algodón con boleros, un cuello alto de manga corta y enaguas,  pasan sus días recorriendo las filas de los cafetos recolectando las cerezas.

Un uniforme que ahora se ha convertido en traje típico nacional y que llena de orgullo a quien lo porta.  

Las chapoleras se despiertan temprano para ganarle al sol, y dejando todo listo en su casa, parten al campo a iniciar la recolección, muchas veces acompañadas de sus hijos.

Recogen cereza por cereza, árbol por árbol, fila por fila, una labor que les toma todo el día, todas las semanas, toda la vida…
Las condiciones son malas, la paga es poca y viven al día y su realidad está muy lejos de lo que pasa con el café después de  que lo recolectan. 

Probablemente no sepan qué es la leche de avena con adaptógenos especial para barista, probablemente no saben la diferencia entre un flat white y un piccolo latte y también, probablemente les sea difícil comprar un café en alguna cafetería citadina moderna… Aún así son sus manos las que recolectan el café, las que lo  seleccionan,  son sus manos las que lo limpian y lo lavan, y son sus manos las que pasan de generación en generación, la tradición e historia de la caficultura y de las mujeres que la trabajan.    

Así que en este modesto blog, quiero hacerles una humilde pero sincera apreciación, en este el último día de marzo, su mes.

Y solo resta decir que ojalá las modas y tendencias del norte y del viejo continente, ojalá la nueva industria con sus nuevas tecnologías y su marketing, nunca venzan las tradiciones y costumbres;  y ojalá ustedes, sobre todo, aprendan a apreciar la historia y la cultura de la bebida que tanto disfrutamos y a darle el valor y el lugar a las manos de quienes lo hacen posible. 

Gracias chapoleras.

Adiós.

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